Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de abril de 2017

POESÍA POPULAR

Dentro de la lírica popular española, la copla es seguramente la forma poética más importante. A continuación os dejo una antología de coplas que me han parecido muy sugerentes.

Tenéis que elegir cuatro de ellas y:

- resumir el contenido
- medir los versos
- analizar la rima





COPLAS POPULARES

Dices que no la quieres
ni quieres verla,
pero  la vereíta e tu casa a la suya
no cría yerba.

Dices que duermes sola:
mientes como que hay Dios,
porque de noche con el pensamiento
dormimos los dos.

Como la tortolita
te fui buscando,
compañerito, de olivo en olivo,
de ramito en ramo.

Yo no sé por dónde
ni por dónde no
se me ha liao esta soguita al cuello
si saberlo yo.

Todas las mañanas voy
a preguntarle al romero
si elmal de amor tiene cura,
porque yo me estoy muriendo.

Ya te he dicho que no vayas
a misa donde voy yo;
ni tú rezas ni yo rezo
ni tenemos devoción.

Cuando paso por su puerta,
me arrodillo y la venero
como si fuera una iglesia.

Ni contigo ni sin ti
mis males tienen remedio:
contigo, porque no vivo,
y sin ti, porque me muero.

En un cuartito los dos,
veneno que tú me dieras,
veneno tomaba yo.

Cuando la veo venir
a lo lejos por la calle,
le digo a mi corazón
que tenga paciencia y calle.

Esta serranilla perra
me está a mí haciendo pasar
el purgatorio en la tierra.

Esta gitana está loca;
quiere que la quiera yo;
que la quiera su marío,
que tiene la obligación.

Merecía esta gitana
que la fundieran de nuevo
como funden las campanas.

Bendita sea tu casa
y el albañil que la hizo,
que por dentro está la gloria
y por fuera el paraíso.

Ninguno hable mal del día
hasta que la noche llegue.
yo he visto mañanas tristes
tener las tardes alegres.

Me puse a cortar un pino
en el pinar del amor.
Del pino saltó una astilla,
se clavó en mi corazón

Tu cabello y el mío
Se han enredao
como las zarzamoras
por los vallaos.

A tu puerta hemos llegao
cuatrocientos en cuadrilla;
si quieres que te cantemos
saca cuatrocientas sillas.

No pienses que yo te quiero
porque te miro a la cara,
que muchos van a la feria
a ver y no compran nada.


Debajo de los laureles
tiene mi niña la cama;
cuando se quea dormía,
sale el sol, le da en la cara.










miércoles, 1 de marzo de 2017

POEMA: "Primero se llevaron a los judíos..."

El siguiente poema, siempre atribuido a Bertold Bretch, es en realidad obra del pastor luterano alemán Martin Niemöller (1892-1894). Forma parte de un sermón dado por él en la Semana Santa de 1946, recién acabada la Segunda Guerra Mundial.
Como sabéis, hoy hemos hablado del poema en clase, relacionándolo con Muscha, la novela que estamos leyendo y con Los viajes de Gulliver, de J. Swift. Espero vuestros comentarios al poema.




Primero se llevaron a los judíos, 
pero como yo no era judío, 
no me importó. 

Después se llevaron a los comunistas, 
pero como yo no era comunista,
tampoco me importó. 

Luego se llevaron a los obreros, 
pero como yo no era obrero 
tampoco me importó. 

Más tarde se llevaron a los intelectuales, 
pero como yo no era intelectual, 
tampoco me importó. 

Después siguieron con los curas,
 pero como yo no era cura,
 tampoco me importó. 

Ahora vienen a por mí, 
pero ya es demasiado tarde.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

ROMANCE SONÁMBULO. FEDERICO GARCÍA LORCA

Aquí tenéis el romance de Lorca. Se trata de interpretar su argumento. 


Verde que te quiero verde. 
Verde viento. Verdes ramas. 
El barco sobre la mar 
y el caballo en la montaña. 
Con la sombra en la cintura 
ella sueña en su baranda, 
verde carne, pelo verde, 
con ojos de fría plata. 
Verde que te quiero verde. 
Bajo la luna gitana, 
las cosas le están mirando 
y ella no puede mirarlas. 

* 

Verde que te quiero verde. 
Grandes estrellas de escarcha, 
vienen con el pez de sombra 
que abre el camino del alba. 
La higuera frota su viento 
con la lija de sus ramas, 
y el monte, gato garduño, 
eriza sus pitas agrias. 
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...? 
Ella sigue en su baranda, 
verde carne, pelo verde, 
soñando en la mar amarga. 

* 

Compadre, quiero cambiar 
mi caballo por su casa, 
mi montura por su espejo, 
mi cuchillo por su manta. 
Compadre, vengo sangrando, 
desde los montes de Cabra. 
Si yo pudiera, mocito, 
ese trato se cerraba. 
Pero yo ya no soy yo, 
ni mi casa es ya mi casa. 
Compadre, quiero morir 
decentemente en mi cama. 
De acero, si puede ser, 
con las sábanas de holanda. 
¿No ves la herida que tengo 
desde el pecho a la garganta? 
Trescientas rosas morenas 
lleva tu pechera blanca. 
Tu sangre rezuma y huele 
alrededor de tu faja. 
Pero yo ya no soy yo, 
ni mi casa es ya mi casa. 
Dejadme subir al menos 
hasta las altas barandas, 
dejadme subir, dejadme, 
hasta las verdes barandas. 
Barandales de la luna 
por donde retumba el agua. 

* 

Ya suben los dos compadres 
hacia las altas barandas. 
Dejando un rastro de sangre. 
Dejando un rastro de lágrimas. 
Temblaban en los tejados 
farolillos de hojalata. 
Mil panderos de cristal, 
herían la madrugada. 

* 

Verde que te quiero verde, 
verde viento, verdes ramas. 
Los dos compadres subieron. 
El largo viento, dejaba 
en la boca un raro gusto 
de hiel, de menta y de albahaca. 
¡Compadre! ¿Dónde está, dime? 
¿Dónde está mi niña amarga? 
¡Cuántas veces te esperó! 
¡Cuántas veces te esperara, 
cara fresca, negro pelo, 
en esta verde baranda! 

* 

Sobre el rostro del aljibe 
se mecía la gitana. 
Verde carne, pelo verde, 
con ojos de fría plata. 
Un carámbano de luna 
la sostiene sobre el agua. 
La noche su puso íntima 
como una pequeña plaza. 
Guardias civiles borrachos, 
en la puerta golpeaban. 
Verde que te quiero verde. 
Verde viento. Verdes ramas. 
El barco sobre la mar. 
Y el caballo en la montaña.

lunes, 5 de diciembre de 2016

ROMANCE DEL INFANTE ARNALDOS

Dentro de los géneros narrativos existe el subgénero del romance. Se cuenta una historia, aunque en verso. En este romance, la historia es mínima, pero, sobre todo, el final es muy enigmático. ¿Qué creéis que significa?

Os recuerdo que, además de responder, tenéis que proponer un romance.




¡Quién hubiera tal ventura   
sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos   
la mañana de San Juan!
Andando a buscar la caza   
para su falcón cebar,
vio venir una galera   
que a tierra quiere llegar;
las velas trae de sedas,   
la ejarcia de oro torzal,
áncoras tiene de plata,   
tablas de fino coral.
Marinero que la guía,   
diciendo viene un cantar,
que la mar ponía en calma,   
los vientos hace amainar;
los peces que andan al hondo,   
arriba los hace andar;
las aves que van volando,   
al mástil vienen posar.
 Allí habló el infante Arnaldos,   
bien oiréis lo que dirá:
—Por tu vida, el marinero,   
dígasme ora ese cantar.
 Respondiole el marinero,   
tal respuesta le fue a dar:
—Yo no digo mi canción   
sino a quién conmigo va.


Anónimo

viernes, 25 de noviembre de 2016

"ÍTACA", DE CAVAFIS.

Aquí tenéis el poema "Ítaca", de Cavafis. Espero que os guste, aunque para eso es importante que sepáis que Ulises tardó diez años en regresar a Ítaca cuando acabó la Guerra de Troya. Su viaje fue toda una experiencia: en el camino se encontró con los cíclopes, con el pueblo de los sobergios lestrigones... 

En los comentarios decidme qué significa para vosotros el poema. 
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.
Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña